La escritora cuestionó que el cierre de la tercera ronda de diálogo no detalle plazos, responsables ni consecuencias, y pidió sostener la presión por una fecha de comicios.
La escritora venezolana Naky Soto cuestionó el 21 de octubre la comunicación de los delegados de la Asamblea Nacional de 2015 que participan en el diálogo con el chavismo y reclamó que los acuerdos incluyan medidas verificables y un cronograma electoral. Sus declaraciones se produjeron después de que Dinorah Figuera dijera a El Nacional que las elecciones en Venezuela podrían celebrarse a finales de 2027 o comienzos de 2028.
Soto pidió precisar plazos y responsables
En declaraciones difundidas el 22 de octubre, Soto sostuvo que los voceros políticos deben preparar mensajes claros y prever las preguntas que puedan surgir. También dijo que la tarea de los delegados es compleja porque, a su juicio, el poder instalado en Miraflores deja en sus manos los temas más polémicos de las conversaciones.
Entre esos asuntos mencionó la recuperación del oro en el Reino Unido. Soto planteó que la delegación de exdiputados termina asumiendo el costo político de abordar temas que, según ella, deberían recaer sobre el interinato o sus tutores.
La escritora calificó de genérico e impreciso el comunicado de cierre de la tercera ronda. Afirmó que el texto expresó buenas intenciones, pero no definió acciones concretas que puedan medirse en el corto plazo.
El diálogo incluyó cuatro mesas y revisión de leyes
El comunicado enumeró sesiones plenarias, reuniones de trabajo y mesas técnicas sobre cuatro áreas: fortalecimiento de la democracia y del poder judicial; atención a las víctimas del doble terremoto y recuperación del oro en el Reino Unido; libertad de expresión, pluralidad del pensamiento y derecho a la información; y derechos y garantías políticas, económicas y sociales.
Las partes también se comprometieron a revisar leyes que, según el contenido difundido, han sido usadas para inhabilitar a candidatos opositores. La lista incluyó las leyes orgánicas de la Contraloría General de la República y contra la Delincuencia Organizada y el Financiamiento al Terrorismo, además de la Ley Orgánica Simón Bolívar y la Ley de Partidos Políticos, Manifestaciones Públicas y Reuniones.
Para Soto, un acuerdo debe especificar qué se pactó, en cuánto tiempo se espera cumplirlo, quiénes serán responsables y qué ocurrirá si no se ejecuta. También defendió mantener la presión en la mesa para obtener un cronograma electoral y una fecha de comicios.
Sobre el calendario, Soto relacionó la lentitud de los acuerdos con declaraciones de Donald Trump, quien ha dicho que Venezuela aún no está preparada para elecciones, y de Marco Rubio, quien ha hablado de fortalecer las instituciones para una democracia duradera. Soto advirtió que supeditar una elección presidencial a cambios institucionales sin un calendario puede dejar a la ciudadanía a la espera de un proceso sin fecha definida.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.