Este miércoles 14 de octubre, miles de colombianos se congregaron en las principales ciudades del país para participar del primer paro nacional convocado por centrales sindicales y partidos opositores contra el gobierno de De la Espriella.

Desarrollo de la movilización

En Bogotá, cuatro marchas partieron a las 10:00 y se dirigieron a la Plaza de Bolívar, donde se reunieron sin enfrentamientos y con mínima presencia policial, limitada al control del tráfico. Los participantes portaban pancartas laborales, banderas de Colombia y Palestina, y coreaban consignas que denunciaban la supuesta alineación del gobierno con Washington.

En otras ciudades, los manifestantes alzaron voces en defensa del trabajo, la educación gratuita y los derechos humanos, acusando al mandatario de “fascismo” y de aplicar políticas ultraderechistas.

Respuesta del presidente y el marco legal

El presidente De la Espriella, en declaraciones del lunes 12, reiteró que la protesta pacífica es una garantía constitucional, pero subrayó que actos de violencia, bloqueo de carreteras o uso de niños en protestas constituyen delitos. Un día antes del paro, firmó el decreto 1525 de 2026, que busca restringir la protesta social violenta, aunque mantiene la obligación de buscar el diálogo con los manifestantes.

El texto del decreto indica que la autoridad puede intervenir contra actos violentos sin que ello condicione un requisito previo de diálogo, lo que ha generado controversia entre organizaciones civiles y sindicatos.