La líder opositora venezolana y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, reside actualmente en Panamá con un perfil discreto, sin participaciones públicas destacadas ni encuentros masivos con seguidores. Su círculo cercano ha optado por un hermetismo casi absoluto, limitando las declaraciones sobre sus actividades y planes.
Esta actitud contrasta con su visita al país en mayo de 2026, cuando mantuvo una agenda intensa: ofreció una rueda de prensa junto a otros dirigentes de la oposición, encabezó un acto multitudinario en una céntrica calle de la capital panameña y se reunió con el presidente José Raúl Mulino. En esa oportunidad, Machado resaltó el valor simbólico de Panamá al custodiar actas electorales que, según la oposición, respaldan la victoria de Edmundo González Urrutia en las elecciones presidenciales de julio de 2024, comicios cuyo resultado oficial favoreció a Nicolás Maduro.
Intentos frustrados de regreso
Machado llegó a Panamá tras una gira internacional iniciada en diciembre de 2025, luego de recibir el Premio Nobel de la Paz en Oslo. Su salida de Venezuela fue clandestina, por vía marítima hacia Curazao, tras permanecer casi un año en la clandestinidad para evitar su detención. Durante su gira, visitó Estados Unidos, Chile, Francia y España, entre otros países, con el objetivo de consolidar apoyos para una transición democrática en Venezuela, un escenario que se percibió más viable tras la extracción de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos el 3 de enero.
El 29 de junio, Machado difundió un video en el que confirmaba su estadía en Panamá y denunció que el Gobierno venezolano cerró el espacio aéreo comercial para impedir su regreso tras el doble sismo que afectó el litoral central caribeño del país el 24 de ese mes, dejando miles de muertos y desaparecidos. Desde entonces, solo se ha registrado una aparición pública: el 5 de julio, en una misa oficiada por el arzobispo José Domingo Ulloa en honor a las víctimas del terremoto.



