Nicolás Maduro Guerra evitó adelantar conclusiones sobre si la extracción de Nicolás Maduro el 3 de enero obedeció solo a Washington o a una conspiración dentro del entorno del Ejecutivo. En entrevista con Unión Radio, dijo que una posible delación o traición “se responderán en algún momento histórico”.
Investigaciones abiertas y salida política
El diputado a la Asamblea Nacional afirmó que existen investigaciones abiertas en los ámbitos político y militar, y que sus hallazgos saldrán a la luz más adelante.
También sostuvo que el diálogo y la diplomacia son los mecanismos para abordar la coyuntura del país tras la captura de su padre.
“Yo creo que estamos en otro momento y el diálogo político y la diplomacia es lo que nos va a permitir superar todas estas situaciones”, señaló al referirse a la mesa de negociaciones en marcha.
En esa misma línea, aseguró que su sector avanza “hacia la construcción de una Venezuela donde el conflicto político resuelva por las vías democráticas”.
Cuestionamientos al operativo y a los juicios en el exterior
Sobre la incursión realizada por fuerzas estadounidenses a principios de año, Maduro Guerra la calificó como un acto al margen del derecho internacional.
“Lo que pasó el 3 de enero, bueno, fue una ilegalidad, una irrupción al país, secuestraron al presidente de la república, a su esposa”, expresó.
Consultado sobre eventuales medidas judiciales en su contra, agregó: “Estamos en Venezuela, yo confío en el estado de derecho de Venezuela”.
Más adelante, al referirse al destino de Nicolás Maduro y Cilia Flores, describió como dura la ausencia de su padre para su familia, sus hijos y sus tías, aunque insistió en seguir adelante.
“Pa’ lante pues, pa’ lante. No podemos decaer, tenemos que seguir tratando de construir un modelo de país que sea igual para todos, que tenga oportunidades para todos”, afirmó.
Ley contra el Odio
En el plano legislativo, respaldó la propuesta de reforma de la Ley Contra el Odio impulsada por la Asamblea Nacional.
Dijo que el instrumento requiere adecuaciones a la realidad social actual para corregir excesos, delimitar los alcances de la libertad de expresión frente al discurso de odio y establecer reglas claras contra la discriminación, el racismo y el clasismo.




