María Corina Machado regresó a Venezuela el fin de semana, tras diez meses fuera del país, y fue recibida por una multitud de seguidores. Expertos y dirigentes opositores consideran que su vuelta puede impulsar la movilización ciudadana e influir en la negociación entre el Ejecutivo chavista y un sector antichavista.
El regreso puede aumentar la presión sobre la mesa
El politólogo Piero Trepiccione sostuvo que Machado conserva un liderazgo capaz de animar un movimiento ciudadano amplio. A su juicio, esa movilización podría presionar a quienes participan en la negociación para que alcancen resultados concretos con mayor rapidez.
La opositora reapareció después de viajar a Oslo para recibir el Premio Nobel de la Paz 2025. Representantes de Estados Unidos y Dinorah Figuera, dirigente opositora vinculada al diálogo, atribuyeron su retorno a la mesa de negociación, luego de al menos siete intentos fallidos.
La participación directa de Machado sigue en discusión
El proceso de diálogo comenzó el 6 de agosto y había cumplido tres rondas, según el reporte. Juan Miguel Matheus, exdiputado opositor e integrante de la mesa, afirmó que los intereses de Machado coinciden con los de los venezolanos representados en las conversaciones. También señaló que la composición de la mesa —con el Ejecutivo chavista y la oposición agrupada en la Asamblea Nacional electa en 2015— fue establecida por la Administración de Donald Trump.

Trepiccione consideró deseable que Machado participe directamente, pero dijo que todavía no están dadas las condiciones, en particular por las exigencias del Ejecutivo encabezado por Delcy Rodríguez. Rodríguez declaró el lunes que la negociación requiere experiencia y conocimiento; Machado ha expresado su disposición a conversar.
La inhabilitación permanece como obstáculo electoral
Machado ha dicho que aspira a ser candidata presidencial en unas eventuales elecciones. La Plataforma Unitaria Democrática mantiene su respaldo, basado en el resultado de las primarias opositoras de octubre de 2023, en las que Machado ganó.
No pudo competir en las presidenciales del año siguiente: la Contraloría anunció una nueva inhabilitación por 15 años y el Tribunal Supremo de Justicia la ratificó. La medida sigue siendo un obstáculo para su aspiración presidencial.
En la tercera ronda, la mesa acordó revisar la Ley Orgánica de la Contraloría General en lo relativo al proceso de inhabilitaciones. La Plataforma Unitaria Democrática expresó que espera que Machado pueda ejercer libremente la política. La oposición también reclama que se retire la medida contra otros dirigentes.
La discusión cobró fuerza este mes después de que Bárbara César Siero, exmagistrada del Tribunal Supremo de Justicia, denunciara que fue coaccionada para firmar varias sentencias de inhabilitación, incluida la de Machado. Esa afirmación fue reportada como una denuncia de la exmagistrada.





