María Corina Machado afirmó este domingo que no participa en las reuniones impulsadas por la administración de Donald Trump entre el bloque opositor y representantes del chavismo, aunque aseguró que no se opondrá a ninguna iniciativa que genere avances en la liberación de presos políticos, el regreso de los exiliados y la definición de un calendario electoral.
Su postura frente a la negociación
La dirigente opositora sostuvo que no le corresponde explicar el alcance ni las decisiones de ese proceso, por lo que pidió a quienes lo promueven que informen al país sobre sus objetivos, la metodología y el cronograma previsto. Según dijo, cualquier propuesta será valorada en función de resultados concretos y no de anuncios políticos.
Machado planteó además una serie de exigencias que considera indispensables en este momento: la recuperación de las instituciones democráticas, la liberación de todos los presos políticos, garantías para los distintos actores políticos, la convocatoria de elecciones presidenciales y el respeto a la soberanía que, según expresó, fue manifestada en las urnas.
Distancia con la instancia promovida desde Washington
La opositora había guardado silencio sobre esa iniciativa desde que fue anunciada, luego de la llegada a Venezuela de Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional de 2015, a principios de junio, tras varios años en el exilio. Una vez en el país, Figuera se reunió con Jorge Rodríguez y ambos plantearon una ruta de reinstitucionalización con una agenda que incluye la elección de un nuevo Consejo Nacional Electoral, la designación de magistrados y la creación de condiciones para unos nuevos comicios.
