La Organización de Estados Americanos aprobó una resolución que exige al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo detener la represión ilegal y restablecer el derecho al voto en Nicaragua. La decisión llega después de la reforma constitucional aprobada por la Asamblea Nacional el primero de septiembre.
La reforma que detonó la respuesta regional
Según el texto, la reforma prohíbe la participación de partidos opositores y extiende el período presidencial de seis a siete años. También busca frenar el impacto de una medida que cancela las elecciones presidenciales previstas para noviembre y permite prolongar el poder ejecutivo hasta 2033.
La propuesta recibió respaldo inicial de Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, Paraguay, Perú y República Dominicana. Sin embargo, enfrentó resistencia de Brasil, México y Uruguay, cuyos representantes invocaron el principio de no injerencia en asuntos internos.
Un Grupo Ministerial de Seguimiento en 60 días
Tras una negociación que destrabó el estancamiento diplomático, el pleno del organismo aprobó la medida por unanimidad. El texto oficial establece la creación de un Grupo Ministerial de Seguimiento sobre Nicaragua, que deberá dialogar con sectores políticos y presentar recomendaciones en un plazo de sesenta días.




