Transparencia Venezuela pidió que se aclaren las condiciones en las que quedó la central hidroeléctrica Tocoma en 2014 antes de firmar cualquier nuevo acuerdo con la empresa argentina IMPSA, vinculada al plan para retomar las obras abandonadas en ese complejo del estado Bolívar.
Exigen cuentas sobre los recursos invertidos
La directora de la organización, Mercedes de Freitas, reclamó explicaciones sobre los pagos hechos al consorcio integrado por IMPSA y Odebrecht, las razones de la paralización de las obras y el destino de los miles de millones de dólares invertidos en el proyecto.
De Freitas planteó en la red social X varias interrogantes sobre el caso: por qué se detuvo Tocoma, cuánto había pagado el Estado a IMPSA y Odebrecht, si la empresa argentina había caído en default y por qué se vuelve a firmar con esa compañía.
Transparencia Venezuela, organización enfocada en la lucha anticorrupción, insistió además en que deben publicarse tanto el contrato anterior como el nuevo convenio, al tratarse de recursos públicos.
Gobierno anunció reactivación de Tocoma y trabajos en Macagua

Entre el 13 y el 15 de junio, el gobierno anunció un acuerdo con IMPSA para reactivar Tocoma y ejecutar trabajos en Macagua. Las autoridades señalaron que el proyecto añadiría cientos de megavatios al Sistema Eléctrico Nacional, pero hasta ahora no han divulgado plazos, costos ni condiciones del contrato.
Tocoma forma parte de los proyectos hidroeléctricos iniciados durante la década pasada en el Bajo Caroní. Las obras civiles avanzaron de manera importante, aunque se detuvieron alrededor de 2013-2014.
Montos y antecedentes del proyecto
Expertos e informes independientes estiman que el Estado invirtió al menos 9.000 millones de dólares entre equipamiento y construcción, en medio de denuncias reiteradas de sobrecostos y corrupción.
IMPSA reconoció en su momento que enfrentó una grave crisis financiera en 2014, atribuida en parte a retrasos en los cobros de contratos internacionales, incluido el de Venezuela. Después, la empresa reestructuró sus deudas y cambió de accionistas.
Transparencia Venezuela considera que la reactivación de Tocoma puede ser positiva si se ejecuta con eficiencia, pero advirtió que, sin una rendición de cuentas clara, existe el riesgo de pagar dos veces por las mismas obras o repetir los errores del pasado. La organización reiteró su llamado a una auditoría independiente y a la publicación completa de los documentos.
