Gloria de Pinho Ferreira volvió a postular su nombre para una de las 32 magistraturas en disputa en el Tribunal Supremo de Justicia, dentro de un proceso que surge de acuerdos entre una delegación opositora de la Asamblea Nacional elegida en 2015 y ներկայացուցիչ del oficialismo encabezados por Jorge Rodríguez.
Una candidatura bajo escrutinio
La abogada penalista, exjueza y exdirectora de prisiones presentó el 23 de septiembre ante la Sala Constitucional del TSJ un recurso para pedir la nulidad absoluta de la Ley Contra el Odio. Dijo que busca revisar si los artículos 13, 14, 20 al 25 y la disposición transitoria segunda son constitucionales y si hubo violación del debido proceso.
Tras su aparición en la sede del TSJ en Caracas, en redes sociales la acusaron de ser una “alacrana”, con publicaciones que la vinculan con Luis Ratti. De Pinho rechazó esas publicaciones y sostuvo: “Se encargan de sembrar y de inyectar veneno”.
También negó vínculos de amistad con Ratti y afirmó que él solo fue tres veces a su oficina para pedirle que se uniera a su partido. “No somos amigos”, dijo.





