Frente a la conformación de una nueva estructura en el Tribunal Supremo de Justicia en Venezuela, diversos sectores políticos insisten en la necesidad imperiosa de contar con un poder judicial verdaderamente autónomo y democrático que garantice el Estado de derecho en el territorio nacional.
Antecedentes de la crisis institucional
Voceros de la tolda naranja recordaron que uno de los quiebres institucionales más graves ocurrió en el año 2015, cuando el máximo tribunal del país invalidó la elección de cuatro diputados del estado Amazonas. Dicha acción atentó directamente contra la autonomía y las competencias constitucionales de la Asamblea Nacional, la cual había sido elegida por una amplia mayoría absoluta de la ciudadanía.
Asimismo, los representantes políticos trajeron a colación cómo las decisiones de la Sala Electoral y del aparato judicial validaron de forma consecutiva diversas maniobras políticas, incluyendo la designación de autoridades electorales y la posterior convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente que desplazó las funciones legislativas originales.
Controversias electorales recientes
El repaso histórico abarca también los acontecimientos derivados de los comicios presidenciales del 28 de julio de 2024. Tras dichos comicios, Nicolás Maduro acudió a la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia para interponer un recurso de amparo y solicitar un peritaje de actas que nunca fueron publicadas de manera detallada ante la opinión pública, culminando en una sentencia que certificó el resultado oficial.




