Una victoria de Flávio Bolsonaro en las elecciones presidenciales de este domingo en Brasil podría dejar a casi toda la Amazonía bajo gobiernos de derecha y extrema derecha, según los datos y proyecciones citados por expertos.

Un giro regional sobre el bioma
Brasil alberga más del 60 % de la Amazonía y, junto con Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia y Venezuela, concentra alrededor del 95 % del bioma. Ese escenario preocupa a analistas, que advierten sobre más presión a favor de la minería y el agronegocio y menos espacio para la cooperación ambiental.

Márcio Astrini, secretario ejecutivo del Observatorio del Clima de Brasil, señaló que incluso con un gobierno comprometido con frenar la deforestación la tarea ya es difícil, y que se vuelve “casi imposible” cuando llegan administraciones que consideran correctas la motosierra y equivocadas las leyes de conservación.
Flávio, hijo mayor de Jair Bolsonaro, compite en lugar de su padre, declarado inelegible y actualmente preso por un intento de golpe de Estado tras las elecciones de 2022. El gobierno de Jair Bolsonaro estuvo marcado por el desmantelamiento de la fiscalización ambiental y por el aumento de los índices de deforestación.

Los datos del Programa de Monitoreo de la Amazonía Andina muestran que en 2024 los incendios dañaron alrededor de 2,8 millones de hectáreas y la deforestación total subió 34 %. En 2025 hubo una recuperación parcial: la superficie afectada por el fuego bajó y la pérdida de bosque cayó a su nivel más bajo en diez años.
En ese contexto, también queda en duda el futuro de instancias como la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica, orientada al desarrollo sostenible y a los derechos indígenas.




