La figura de Nicolás Maduro ha perdido presencia en los discursos y símbolos oficiales venezolanos desde que Delcy Rodríguez asumió el poder tras la captura del expresidente el 3 de enero, según testimonios y análisis citados en el reportaje. El cambio coincide con el acercamiento de Rodríguez a Donald Trump y con una reorganización del gabinete y de la imagen pública del gobierno.

Las menciones a Maduro bajaron de 86 a ocho

La periodista Valentina Gil analizó intervenciones de Rodríguez difundidas por Venezolana de Televisión. Según su recuento, la mandataria mencionó a Maduro hasta 86 veces en enero y ocho en abril. Gil dijo que, en las reuniones con altos funcionarios estadounidenses, Rodríguez no lo nombraba.

El nuevo relato del poder en Venezuela deja a Maduro al margen

Los videos que Gil examinó dejaron de estar disponibles en el canal del medio estatal, según la periodista. En sus primeras intervenciones, Rodríguez había llamado “héroes” a Maduro y a Cilia Flores, detenidos en Estados Unidos. Después, sus nombres aparecieron menos en sus discursos.

En septiembre, durante un encuentro con Trump en Nueva York, Rodríguez agradeció al mandatario estadounidense su disposición a retomar las relaciones diplomáticas y la cooperación. Al día siguiente, ante la Asamblea General de Naciones Unidas, no mencionó a Maduro ni a Hugo Chávez. En esa intervención afirmó que en Venezuela habrá elecciones, pero no precisó una fecha.

El cambio también se ve en símbolos y cargos

Las comunicaciones oficiales pasaron de llamar a Rodríguez “presidenta encargada” a referirse a ella como “presidenta”, “mandataria nacional” o “jefa de Estado”. El reportaje señala que, en las decenas de comunicaciones emitidas durante poco más de un mes, solo dos la describieron como encargada.

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También fueron retiradas imágenes de Maduro y Flores de una valla frente a un centro comercial de Caracas. En el Palacio de Justicia, las gigantografías de Chávez y de una representación de Simón Bolívar fueron sustituidas por otras con el lema “Venezuela renace”.

Irina Troconis, profesora de Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Cornell, interpretó el lema y los cambios de imagen como parte de un intento de presentar una nueva fachada política. También consideró que el cambio en la denominación de Rodríguez anticipa una menor centralidad de la discusión sobre elecciones.

Reacomodos en el gabinete y voces que aún lo reivindican

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La reorganización incluye la salida de Alex Saab del Ministerio de Industria, la destitución de Vladimir Padrino López como ministro de Defensa y el relevo de Tarek William Saab como fiscal general. Padrino López pasó a ocupar el Ministerio de Agricultura, y también cambió la cúpula de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

Maryhen Jiménez, profesora de Política en la Universidad Nacional de Irlanda Maynooth, describió los cambios como un reacomodo interno y una promoción de figuras vinculadas a Rodríguez. Entre los nombres señalados están Héctor Rodríguez, Daniella Cabello y Miguel Pérez Pirela.

El distanciamiento no es total. Gil señaló que Diosdado Cabello sigue refiriéndose a Maduro como presidente en su programa de televisión. También hay dirigentes y manifestantes chavistas que reclaman su regreso, mientras Nicolás Maduro Guerra combina el pedido de libertad para su padre con el respaldo a Rodríguez.

Phil Gunson, analista de International Crisis Group, afirmó que no percibe una intención activa de mantener viva la memoria de Maduro y Flores. A su juicio, la atención pública está concentrada en las dificultades cotidianas. Troconis y Jiménez coinciden en que la figura del expresidente no puede borrarse por completo de la política venezolana.