La Comisión Especial encargada de la reforma parcial de la Ley contra el Odio instaló este lunes 5 de octubre su ruta de trabajo bajo la presidencia de Pedro Infante, con la promesa de responder a demandas sociales vinculadas al debate político y fortalecer la confianza en las instituciones.
Una reforma con consultas directas
El plan contempla consultas con víctimas de intolerancia, personas afectadas por la aplicación de la norma, juristas y diversas organizaciones. Según Infante, la revisión no busca “olvidar los hechos”, sino “reconocer los errores” y promover un reencuentro a través de la paz, la convivencia, la tolerancia y el respeto.
El texto cambiaría de nombre
Entre los primeros acuerdos figura el cambio de nombre del instrumento legal a Ley por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia. La revisión priorizará los artículos referidos a la despenalización, la definición de conceptos y la corresponsabilidad.
Infante añadió que el trabajo legislativo se orientará hacia una ley que tribute a la paz, la tranquilidad, la recuperación económica, el bienestar del pueblo y la prosperidad de todos.



