Como señales concretas de avance y reconciliación, los firmantes demandaron la liberación inmediata de los presos políticos, el fin de la hegemonía comunicacional y plenas garantías para la libertad de expresión. De igual modo, apuntaron a la necesidad de reestructurar las instituciones públicas para facilitar la convocatoria a una pronta elección presidencial, junto con la atención urgente a la crisis de servicios básicos, salarios y educación que afecta a la mayoría de la población.