Jorge Arreaza planteó la necesidad de revisar a fondo el articulado de la Ley contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y Tolerancia, al considerar que la norma requiere ajustes tras varios años de aplicación. El dirigente chavista sostuvo que la legislación ha tenido efectos positivos, pero también ha mostrado fallas en su uso por parte de los cuerpos de seguridad.
Debate nacional e inclusión
Arreaza insistió en que debe abrirse un debate nacional inclusivo para adecuar la ley. Según dijo, cualquier reformulación debe construirse escuchando a todos los sectores involucrados, con el objetivo de que la norma responda mejor a la realidad del país y no se limite a una aplicación mecánica.
En sus planteamientos, afirmó que la revisión debe servir para corregir distorsiones y evitar que la ley sea utilizada como instrumento de persecución. Para el dirigente, la discusión debe orientarse a fortalecer la convivencia y la reconciliación, en lugar de profundizar conflictos o tensiones.
Críticas al uso policial
Entre los señalamientos más concretos, Arreaza calificó como “inconcebible” que funcionarios revisen teléfonos celulares de ciudadanos bajo el argumento de buscar mensajes de odio. A su juicio, esa práctica vulnera el derecho a la propiedad privada y refleja excesos que deben ser corregidos en la aplicación de la normativa.


