La FIFA rectificó su política lingüística y autorizó el uso del español en todas las conferencias de prensa del Mundial 2026, sin importar si participan o no selecciones hispanohablantes.
La decisión se produjo luego de las críticas que desató la medida inicial, que restringía la traducción simultánea principalmente al inglés y a los dos idiomas solicitados por cada selección. Esa aplicación dejó fuera al español en muchas comparecencias celebradas en Estados Unidos.
La polémica por las preguntas en español
La controversia aumentó cuando moderadores de la FIFA impidieron que periodistas formularan preguntas en español a futbolistas como Achraf Hakimi, de Marruecos; Vinícius Júnior, de Brasil; y Frenkie de Jong, de Países Bajos. En varios casos, los propios jugadores expresaron su disposición a responder en castellano, pero fueron interrumpidos por razones de traducción.
La medida generó molestia entre periodistas, aficionados y analistas, que la consideraron un desaire innecesario hacia una de las comunidades futbolísticas más importantes del mundo. La indignación también creció porque México es uno de los países anfitriones y el español es uno de los idiomas oficiales de la FIFA.
