Cada niño es diferentes en un sinfín de características, una de ellas las veces y formas de ir al baño. Pero cuando el niño cambia su acción normal a un proceso más continuo y con características más blandas y acuosas estamos en presencia de un malestar diarréico.
La diarrea puede ser consecuencia de una infección vírica o bacteriana. También la puede causar un parásito, un tratamiento de antibióticos, o algo que comió el niño.
La pediatra Ana Castro (@tupediatraccs) precisa que “en caso de diarrea, lo más importante es mantener hidratado al niño, ofrecer abundantes líquidos , preferiblemente agua o soluciones de rehidratación oral, evitar los jugos y bebidas azucaradas, ya que eso produce más diarrea”.
En cuanto a la alimentación la especialista destaca que se le deben ofrecer siempre alimentos salados, sopas con verduras, carne y pollo, puré de vegetales y verduras, masita de la arepa, pan, arroz, pasta, etc.
La pediatra especifica unas acciones a considerar en la dieta del niño durante el proceso de la siguiente manera:
1 Se debe evitar la ingesta de azúcares, lo que incluye las frutas, compotas y jugos, y obviamente nada de chucherías, ni dulces.
2 Restringir la ingesta de leche y derivados lácteos, en caso de que el niño tome fórmulas infantiles, debes sustituirla por una fórmula que sea sin lactosa (ya que esa es la azúcar de la leche ��y su ingesta influye en la persistencia de la diarrea)
3 Si el bebé es alimentado con leche materna no hay ningún problema, es necesario que continúe haciéndolo como habitualmente lo hace, pues esta contiene anticuerpos que protegen el tracto digestivo de las infecciones, pero la mamá, en la dieta restringe la ingesta de lácteos.
4 Todos los alimentos ingeridos deben ser cocidos y pelados, no debe comer nada crudo, ya que la fibra de los alimentos al natural, no es digerida e igualmente que los azucares, favorecen las diarreas.
5 Es importante no abandonar la dieta antes de cumplir 5 -8 días de haberla comenzado, ya que la diarrea podría aparecer de nuevo.
