El desarrollo de la autonomía personal es un objetivo primordial en la educación de un niño, son los padres los primeros y principales promotores de este valor esencial para un crecimiento sano y feliz. Un niño autónomo es aquel que es capaz de realizar por sí mismo aquellas tareas y actividades propias de los niños de su edad y de su entorno socio cultural, son niños altamente responsables.
Ser autónomos implica el desarrollo de habilidades y capacidades que les permitan enfrentarse a los retos y dificultades cotidianas y afrontar sus decisiones. Puede entenderse como el desarrollo de una actitud de una manera de actuar y de ser, que les haga independientes y capaces de desenvolverse por sí mismos.
Un aspecto importante para los padres es dejar de anticiparse a las acciones de los pequeños seles debe dejar aprender y nada mejor que las tareas diarias para lograr la independencia de los niños, recordando que cada uno es diferente, tiene sus ritmos.
Todos los niños pueden y deben ser educados para ser independientes, pero todos los niños no son iguales. Cada niño desarrolla capacidades de una forma distinta.
La psicopedagoga Ydelmary Morales destaca 6 acciones para lograr la crianza de niños autónomos.
1 Lograr su independencia desde pequeños, que realicen actividades de cualquier tipo, pero solos.
2 Que ganan confianza en sí mismo.
3 Que no sientan temor al realizarlas.
4 Pedirles y animarlos a que lo hagan y estimularlos y motivarlos con frases como tú podrás, tú lo lograrás.
5 No se puede criar ni educar a niños dependientes sin iniciativa.
6 Estas actividades permitirán el logro de hombres y mujeres libres y autónomos.
