Todos los niños son diferentes, cada uno con un temperamento particular, gustos únicos y una visión del mundo propia.
También el nivel de actividad puede variar enormemente, por lo cual debemos de tomarlo en cuenta al momento de planificar las actividades para nuestros pequeños.
A los niños inquietos les puede servir:
1. Debemos ofrecerles actividades y juegos apropiados para proporcionarles además de diversión, relajación o quietud. Paseos al aire libre, yoga y pintura pueden ser nuestros aliados.
2. Los juegos más indicados para los niños activos son aquellos que tienen como marco un escenario natural ¡al aire libre!, actividades en donde puedan liberar el exceso de energía como jugar con la pelota, manejar bicicleta, etc.
3. Las manualidades para estos niños son proyectos divertidos que les tiene ocupados en un ambiente tranquilo y satisfacen su necesidad de actividad con la manipulación de tijeras, cartulinas, colores, pinturas, plastilina, etc. No necesariamente tenemos que trabajar en mesa, déjenlo acostarse en el piso, tratemos que las actividades las hagan desde diferentes posiciones.
4. Enseñemos a los pequeños a apoyar en las tareas de casa como barrer o limpiar el polvo. Encauzan de manera ordenada y tranquila, sus ganas de moverse y de estar ocupados.
5. Los niños inquietos requieren de la estructura de una rutina que se mantenga de forma constante, y que además responda a pautas simples y claras, por lo que las actividades serán planificadas con antelación. ¡No lo dejemos al azar!. Disfrutemos de nuestros niños tengan el temperamento que tengan y encausemos su nivel de energía para actividades productivas.
