Para que los pequeños pierdan el temor al agua, se les debe ayudar a adaptarse de forma progresiva, no obligarles nunca y el amor al agua se inculca con hacer del baño una experiencia divertida.
Aunque la piscina y la playa son los lugares favoritos de los niños para disfrutar del tiempo libre, para algunos medio acuático les da terror e intentan evitarlo a toda costa. Para conseguir que pierdan este miedo, pero que mantengan el respeto que el mar o la piscina se merecen, hay que ayudarles a adaptarse al agua de forma progresiva, no obligarles y hacer del baño una experiencia divertida.
«Es importante llevar a los niños a la playa y la piscina, en el caso de la piscina es más fácil porque se trabaja en la parte baja, que el niño de pie toque el agua, luego mueva las manos, mojar parte del cuerpo. Colocarlo en el borde y que realice ejercicios con las piernas. Otra actividad que se puede realizar en el agua son juegos con ayuda de tablas flotadoras, actualmente son más recomendables que los flotadores, porque estos hacen más difícil la adaptación», explicó PITOQUITO Daniel Rosas, licenciado en deportes y presidente de la escuela de natación de la Rotaria.
«Sería buena idea poder incluir a los niños en clases, que un experto trabaje con ellos… Si realiza esta actividad es mejor que los padres se queden lejos para que el niño se adapte mejor. Más cerca es generarle más miedo al pequeño», dijo el especialista.
