Los quehaceres del hogar deben ser distribuidos entre los 7 días de la semana. Una familia organizada puede planificar las tareas del hogar para trabajar en equipo según las personas que la conformen.
Unos consejos que pueden ayudarte son:
1. Crear confianza:
Aprender a delegar es también confiar que la tarea estará bien hecha o enseñar a hacerla. Generar confianza promueve el respeto entre los miembros de una familia.
2. Asignar tareas:
Quién, qué y cuándo. Realiza una lista de actividades con su cronograma para delimitar las responsabilidades de todos los cuartos de la casa. Antes de comenzar, crea una puntuación a cada cuarto entre 1 y 5 según cuál esté muy desordenado o poco limpio y así será más sencillo comenzar la limpieza.
3. Crear sentido de pertenencia:
Cuando un proyecto se hace propio, se le pone más ganas y más cariño; si no, se tira la toalla fácilmente. Por ejemplo, si a papá le gusta la jardinería, puede encargarse de las plantas o del espacio donde las mismas estén ubicadas. Si al hermano mayor le gusta limpiar autos, el estacionamiento y todo lo que hay ahí será responsabilidad de él.
4. Impulsar la comunicación:
La única forma de saber si una tarea está bien realizada es tener un feedback o retroalimentación constante del trabajo hecho, incluso puede funcionar al intercambiar roles y cuartos a limpiar.
5. Celebrar éxitos grupales:
Hacer una gran limpieza o media limpieza de la casa implica mucho esfuerzo y dedicación. Completar una gran tarea en equipo genera orgullo por el trabajo, la casa y la familia. ¡Qué mejor que celebrarlo juntos!