Pitoquito

Seis trucos para lograr que los hijos prueben y coman alimentos nuevos

Hay etapas en que los niños se niegan a comer carnes, vegetales, algunas frutas o sencillamente cualquier alimento nuevo. Entonces los padres entran en una lucha por lograr que coman lo que verdaderamente los nutre y los hará sanos. 

La psicóloga infantil Adriana Morales nos explica que ese miedo de probar alimentos tanto en niños y adultos se llama neofibia y es común durante el desarrollo infantil, sobre todo entre los dos y cuatro años, y se suele resolver a los cinco años. En algunas ocasiones se puede mantener hasta la edad adulta, por lo que hay que tratarlo en la niñez, porque este temor puede causar además de una mala alimentación, ansiedad y baja autoestima en los afectados.

 

 

 

 

¿Cómo superarlo?

Es de gran ayuda para resolver el problema mejorar el vínculo entre progenitores e hijos, invitarlos a ir a la compra juntos e implicarles en la elaboración de las comidas familiares.

Cuando los padres presionan a sus hijos para que coman un alimento nuevo logran aumentar el nivel de neofobia. Además inciden negativamente en el estado emocional del pequeño.

¡OJO!

«El objetivo de los padres debe ser que los hijos coman pero también que disfruten con ello -advirtió la especialista-. Si intentamos que nuestros hijos coman a la fuerza provocaremos efectos negativos para su salud y su comportamiento. Algunos padres se enfadan o recurren al chantaje: ‘Si comes esto, te llevo a comer helados’, y otras frases de ese estilo.  Pero con ello no habrá efectos positivo. No podemos obligarles a comer  aquellos alimentos que no les gustan porque detestarán ese alimento en un futuro».

 

 

Otro factor que la especialista advierte es que hay que diferenciar  los caprichos de los gustos: «No podemos dejar que el niño solo coma caprichos como chocolate, la galleta, el helado. Pero si le gusta más una fruta que otra y tiene las mismas propiedades nutricionales, podemos dejarles que tomen la que les encanta».

 

Estrategias para que prueben nuevos alimentos

1. Jugar con los alimentos.

A muchos niños no les gustan algunos alimentos por su textura. Pueden ser pegajosos, crujiente, esponjosos o pueden tener grumos o trocitos. Si les dejamos experimentar con la comida seguro que verán su textura de forma diferente y se atreverán a probarlo. Una buena idea es dejar que jueguen con la comida con sus propias manos para que dejen de rechazarla.

2. Comer en compañía.

Si nuestros hijos relacionan la comida con un momento familiar seguro que probarán más alimentos. El momento de la comida se volverá divertido. El ambiente en el que nuestro hijo come influye mucho en su apetito. Si es niño lo asocia con un momento agradable esa relación positiva se quedará en su memoria y lo identificará con una buena experiencia.

3. Dar el ejemplo.

Si nuestro hijo observa que sus padres y hermano prueban nuevos alimentos y disfrutan con los momentos de comida familiares, seguro que nos imitarán. Nuestros hijos tenderán a imitar los comportamientos de los demás. Si nos ven ingerir una dieta saludable todos los días nos imitarán.

4. Nada  de televisores cerca, ni tabletas, ni teléfonos, ni computadores.

Uno de los grandes errores de los padres es dejar que los niños estén pendientes del televisor, el móvil o la tableta cuando comen. Los niños se distraerán con estos dispositivos y los relacionarán con la comida. Tampoco debemos meterles la cuchara en la boca mientras están distraídos.

5. Ni premios, ni castigos.

Los padres solemos buscar todas las estrategias posibles para que nuestros hijos coman pero los premios y castigos no son una buena opción. Los niños deben entender que la comida es necesaria y tenemos que convertirlo en un momento relajado y divertido. Lo mejor es armarse de paciencia y ofrecerle al niño varios días el alimento para que lo pruebe. Tras muchas repeticiones lo más habitual es que el niño al final decida empezar a comer ese alimento. Si no lo hace podemos dejar de ofrecérselo unas semanas y volver a intentarlo cuando ya se haya olvidado de ese alimento.

6. Dar raciones pequeñas.

Un buen truco es ofrecerle al niño raciones pequeñas. Si tiene más hambre siempre podrá repetir. Si con esa ración tiene suficiente no se agobiará y habrá disfrutado con la comida. Si entramos con él en una batalla para que coma más seguro que no querrá tomar ese alimento otro día.

¡Haz que la comida sea para el niño una experiencia siempre agradable y único! ☻

Síguenos

Comentarios

Inicia sesión para unirte a la conversación.

Cargando comentarios…

Más en Pitoquito