Según un estudio publicado por la Asociación Española de Pediatría en sus Protocolos de Neurología la pediatra Rocío Sánchez-Carpintero nos dice que dormir bien no solo es importante para potenciar el rendimiento escolar, sino que es clave para asegurar la salud de los niños (y la de sus padres). Las horas de sueño «repercuten en el rendimiento escolar de los niños y en su humor», así mismo afirma que dormir menos horas de las necesarias puede alterar la velocidad normal de crecimiento del niño y, según recientes investigaciones, además, puede crear importantes problemas de conducta en los pequeños.
Lisamar Briceño psicóloga Infantil presenta 6 recomendaciones para enviar a los pequeños temprano a la cama:
1. Calcular la hora adecuada de irse a la cama:
La pauta más importante para lograr que el niño se vaya a la cama a lo hora adecuada es lograr crear una rutina de sueño para él. Determinando cuál debe de ser la hora de irse a la cama. Recuerda que deben dormir al menos más de 8 horas diarias.
2. Repetir actividades nocturnas
Puede ser darse un baño, ofrecerle una bebida caliente, cepillarse los dientes juntos o leer un cuento en su compañía. La creación de un ritual ayuda a la creación del hábito y a conciliar el sueño.
3. La cama nunca debe ser un castigo para niño
4.Misma hora de acostarse y de levantarse
Crear un rutina de sueño en el niño implica que no solo la hora de acostarse debe ser la misma sino, también, la de levantarse. Contar con horarios fijos facilitará que el pequeño acepte sin protestar irse a la cama a su hora.
5. Hacer ejercicio
Para que no haya problemas para ir a la cama, lo mejor es que los niños lleguen a ese momento del día cansados y relajados.
6. No consumir azúcar antes de dormir
La alimentación también influye en la calidad del sueño del niño. Existen comidas que excitan al niño, por lo que harán más complicado que entre en la cama a la hora que necesita. En este sentido, es importante prescindir de las bebidas con mucha azúcar.
