La tecnología puede ser un gran estímulo para el aprendizaje, sin embargo, el abuso provoca que muchos niños estén perdiendo habilidades sociales porque han dejado los juegos en grupo por ponerse al frente de un aparato tecnológico.
“La tecnología nos ha invadido en todos los espacios de nuestras vidas (trabajo, familia). No podemos negar lo útil que nos resulta, pero también ha resultado ser en muchas ocasiones un problema tanto por generar en los grupos poca socialización real, como con nuestros pequeños al no poder o saber controlar el uso adecuado de estos aparatos”, destacó la psicopedagoga Tibisay Ríos.
Ríos precisa que si bien debe la tecnología tener un espacio en la vida del niño, no sebe ser la vida del niño.
«La tecnología puede ser una herramienta útil e interesante si se utiliza en el lugar adecuado para ayudarte a aprender, y no todo el tiempo ni como reemplazo de otras cosas, además de la necesidad de tener supervisión de un adulto» explica la psicóloga Catila Furlan.