Llegó la hora de iniciar el año escolar, se viene una nueva rutina para los padres y los niños, las primeras semanas un contraste de sentimientos se presentan, ante los cambios y cómo hacerlos de una manera más relajada y feliz, la psicopedagoga Guadalupe Moreno ofrece las siguientes recomendaciones:
Consejos para los papás:
– Varios días antes de la vuelta a clases levantarlos más temprano.
– Repasar un poco algunos temas del año anterior; sobre todo en las áreas instrumentales de lectura, escritura (lenguaje en general) y cálculo. Esto ayudará a que su cerebro se ejercite de nuevo y no vuelvan de vacaciones con lagunas académicas.
– Adelantar la hora de la cena y acostarse más temprano, es decir, ir estableciendo horarios para que poco a poco los vayamos adaptando a una transición de las vacaciones al horario escolar, cuando llegue el momento.
– Crear un ambiente que genere ilusión por volver al colegio: libros y materiales nuevos, forrar y decorar los útiles en familia, valorar que volverán a ver a los compañeros, que harán nuevos amigos….
– No mostrar ansiedad de separación, pues se corre el riesgo de contagiársela al pequeño; ello se refleja en la constante preocupación de cómo estarán sus hijos en clase.
– Debemos tener en cuenta que cualquier emoción (preocupación, temor etc.) de los padres, se trasmite a los niños sintiéndolas como suyas propias. Por lo que es muy importante evitar revelarles nuestra propia ansiedad. Hemos de mostrarnos tranquilos, confiados y alegres para que así sea esta emoción la que se les contagie a los niños. Les ayudan mucho más los mensajes positivos en lugar de negativos, es decir, es más enriquecedor el decir “te lo vas a pasar chévere”, “ya verás que cantidad de amigos vas a hacer”, “cuando llegue a buscarte me cuentas todo” haciendo hincapié en lo positivo de la escuela manejar mensajes del tipo “volveré enseguida”, “no estés triste”.
– Crear una rutina de despedida; es decir, una canción que sea lo habitual cantar de camino al colegio, un mensajito secreto que sólo entiendan los dos…cualquier cosa especial que se les ocurra, de forma que se anticipe la entrada en la escuela como alegre y habitual.
– No es recomendable dejar a los niños en la puerta del colegio y aprovechar para irse cuando el niño no mira, porque a nadie le gusta sentir que “se van de mi lado cuando no me lo espero” y al otro día estará expectante ante lo que puede interpretar como un abandono.
Con un poco de paciencia, ilusión y compromiso, la vuelta al colegio puede ser un momento feliz para ellos y para nosotros.
