Tener un hijo es uno de los regalos más grandes que puede recibir una mujer, pero no todas saben expresar su amor de manera asertiva. Hay madres que, intentando proteger a sus hijos, se comportan de forma sobreprotectora de manera que terminan limitando sus potencialidades. Cuando esto ocurre, se puede hacer referencia a “madres tóxicas” ya que, en vez de contribuir al desarrollo de sus hijos, se convierten en un obstáculo que afecta profundamente su equilibrio emocional.
Las madres tóxicas son pilares en la educación de los niños que lejos de fomentar una madurez personal y una seguridad, anclan pesadas cadenas vetando por completo la independencia física y emocional de esa persona.
Explica la psicopedagoga Tibisay Ríos, directora de la unidad psicoeducativa doctor Andrés Eloy Blanco que este tipo de madres que también pueden ser padres viene desencadenadas de una serie de conductas que para nada benefician a sus hijos presentan una personalidad insegura, la cual esconde una falta de autestima que desembocan en sus hijos para que cubran sus carencias.

2. Lo comparas con familiares y amigos.