En oportunidades te habrá pasado que miras a tu hijo y quizá lo ves delgado, bajito o muy alto. Te preguntarás si le hará falta una vitamina o es parte del crecimiento.
Sobre estas dudas la pediatra Ana María Urbano (@neumo_kids) explica que lo primero que hay que tener presente es que cada niño crece y gana peso a su ritmo. “No todos los niños son iguales ni se van a comportar igual a sus hermanos, primos, vecinos o amiguitos. Muchos son los factores que influyen en la ganancia de peso y talla, dentro de ellos están los de carácter hereditario, ya que la talla de ambos padres es determinante en la estatura futura del niño; de hecho existen predictivos de talla según la estatura de los padres”.
Destaca además la especialista que existen otros factores que influyen como los ambientales: alimentación, condiciones socioeconómicas y sanitarias, estrés.. Y luego están las causas orgánicas, como enfermedades renales, reflujo, etcétera.
“El peso y talla deben ser seguidos en cada consulta de control, de preferencia el niño debe pesarse y medirse por la misma persona, en el mismo equipo y sin ropa; existen curvas de crecimiento y desarrollo establecidas por la Organización Mundial de la Salud e instituciones nacionales que nos permiten ubicar en percentiles al paciente según su edad y el parámetro que deseemos comparar (peso, talla, IMC, perímetro cefálico). Los valores de estas curvas nos permiten localizar que tan bajo o por encima de lo ideal se encuentra y además visualizar como es el progreso”.

