La poesía es la música y el baile de las palabras. A través de la poesía los niños pueden transmitir sentimientos y emociones, y hacer volar su imaginación y fantasía. La poesía, con su ritmo y melodía, lleva a los niños de la mano hasta la esencia de las palabras.
Para la docente Adriana Di cesare “la poesía según he leído y considero por la experiencia de años en aulas con niños desde 1 a 7 años ayuda a»:
1 Desarrollar la creatividad entre otras tantas cosas y con ello el hemisferio derecho del cerebro. Que muchas veces dejamos a un lado para solo introducir actividades más de tipo cognitivas.
2 Del mismo modo trabaja las emociones y la identificación de las mismas. Así como la expresión de sentimientos
3 Estimula el área de expresión corporal.
4 Favorece la pronunciación así como la adquisición de nuevas palabras cuando hacemos uso de poesía de autores que se da la tarea de salirse de la cotidianidad y utilizan frases y oraciones con lenguaje más complejo y rebuscado.
5 Estimula hablar desde lo literario. Pero también trabaja y desarrolla el ritmo, los colores, los tonos incluso la música como tal.
6 Favorece a la memoria
7 Mejora la dicción
8 Despierta sentimientos y emociones
“Nuestro himno regional para mi es toda una mágica poesía de profundo significado”, destacó la docente.
La enseñanza de la poesía apunta la maestra debe hacerla desde siempre.
A través de las canciones de cuna estamos introduciendo poesía y desde el vientre materno la mamá puede y debe estimular a su bebé.
Los niños son muy receptivos a la poesía. Para ellos, la poesía es una magia de palabras, es jugar con los versos. Se debe empezar a leer poesías a los niños al mismo tiempo en que se empieza a contarles cuentos infantiles o a cantarles canciones. Es recomendable buscar un momento tranquilo, una hora en que no puedan hacer otra cosa al mismo tiempo. La poesía se lee en silencio.