Los niños sienten con intensidad, algunas cosas pueden cambiar sus estados de ánimos, pero lo importante de todas estas experiencias es que sepan expresar lo que sienten. Quizá ellos no sepan cómo decir lo que alguna situación les produce, de ahí la importancia que mamá y papá busquen alternativas para que el niño aprenda a expresar sus emociones:
El psicólogo Raúl de La Rosa presenta 9 pautas para ayudar a los niños a expresarse:
Enséñale a tus hijos a expresar lo que sienten
Los estados emocionales no pueden reducirse a bien o mal… ¡hay que ponerle nombre a lo que sentimos! (alegría, tristeza, temor, rabia, culpa, etc). También es importante ayudarlos a ponerse en el lugar del otro: saber qué decir y cómo decirlo, implica conocer cómo le puede afectar esa información a la otra persona, esto los ayudará a ser más empáticos y sensibles con las demás personas.
Enséñale a decir no me gusta o no quiero
Poner límites y hacer valer sus derechos DEBE ser una prioridad para nosotros; este apartado hace referencia a la forma de ser tratados, hace referencia a su cuerpo, etc.
Refuérzalo cuando diga lo que le sucede
Aliéntalo y felicítalo cada vez que te cuente las cosas, por ejemplo: «me encanta que me hables de esas cosas», «me gusta que confíes en mí para hablar de eso».
Fomenta y potencia su independencia
Deja que tome sus decisiones y respétalas, eso lo ayudará a ser más autónomo y decidido, así no «quede perfecto» lo que terminó haciendo.
Enséñalo a resolver los conflictos
Cada conflicto es una oportunidad de crecimiento, guíalo para que enfrente las situaciones de forma directa y con valentía.
Se ejemplo de asertividad
Implica que delante de ellos (y con ellos) seas asertivo al momento de expresarte, digas lo que piensas, lo que sientes y lo que te gustaría que ocurriera.
Valora su opinión
Recuerda que tú no te la sabes todas… es importante que sienta que sus palabras tienen peso, esto le ayudará a sentirse EMPODERADO (seguro) y también se atreverá más a expresar sus ideas.
Busca tiempo y espacio
Hay que buscar los momentos para conversar de forma distendida, cercana y amena… en ese lugar y tiempo se expresarán las opiniones y los sentimientos de lo que nos acontece como familia.
Practica el role playing (juego de roles)
Es de gran utilidad; elige el tema o la situación a la que debe enfrentarse, visualizando esa conversación y practicando el contenido de la misma.
