“Como padres y representantes debemos hacerle entender a nuestros pequeños que no siempre podemos darle lo que ellos quieren. Es importante que establezcamos límites al momento de comprarles o regalarles lo que ellos más desean”, le explicó
“Como padres y representantes debemos hacerle entender a nuestros pequeños que no siempre podemos darle lo que ellos quieren. Es importante que establezcamos límites al momento de comprarles o regalarles lo que ellos más desean”, le explicó la psicóloga María Carlina Rincón a PITOQUITO al explicarle hasta qué punto pueden mamá y papá complacer a sus hijos.
Felicita a tu niño cuando haya obtenido un logro personal o escolar.
Para saber en qué momento puedes premiar a tu niño, la especialista le recomendó a mamá y a papá reconocer si la conducta previa al requerimiento de tu niño merece ser recompensada. Debes tomar en cuenta si tu pequeño se está comportando correctamente dentro y fuera del hogar y si está cumpliendo con sus obligaciones escolares. “No podemos darle todo lo que nuestros niños nos pidan. Tenemos que enseñarles que en ocasiones no podemos comprar lo que su corazón anhela porque su conducta no fue la apropiada o porque no disponemos del recurso económico necesario para costearlo”, señaló la especialista.
Explícale a tu niño el por qué no puedes complacerlo.
Si en algún momento no pudiste compartir con tu niño en una actividad, no sustituyas tu presencia con una complacencia. “Es probable que te sientas culpable por no dedicarle tiempo de calidad a tu hijo; sin embargo, no llenes ese espacio afectivo con cosas materiales. Es importante que mantegamos un equilibrio en situaciones de esa índole”, destacó Rincón.
Dependiendo de la edad de tu progenitor, coméntale que en ocasiones debemos trabajar mucho para obtener lo que deseamos.
Hay padres que evitan salir de paseo o visita con sus niños porque temen que ellos les hagan una pataleta cuando escuchen un no como respuesta. Es por ello que PITOQUITO y sus amigos te recomiendan establecerles límites y decirles que no cuando lo consideres necesario; esa negación es fundamental en la crianza de los pequeños.