La música es arte, armonía e inspiración. Aníbal González, un músico innato, demuestra que en el mundo de los acordes y las melodías no hay barreras. Desde hace más de 45 años, Aníbal fortalece sus sentidos al tocar los tambores, el cajón o algún otro instrumento que por habilidad y pasión aprendió a tocar. A pesar de haber nacido sin conductos auditivos, él disfruta de las emociones que surgen de las composiciones musicales.
“La Música es una de las expresiones más fabulosas del ser humano, ya que logra transmitir de manera inmediata diferentes sensaciones”, argumenta el maestro Max Alliey, quien con más de 56 años de experiencia en la formación musical de niños, jóvenes y adultos es considerado Patrimonio Musical del estado Zulia.
En una entrevista con Pitoquito, el experto afirmó que “el instrumento musical es un compañero fiel del niño”.
La música representa un estímulo en el desarrollo integral de los niños, así lo argumentó el Fundador del Centro de Estudios Musicales Max Alliey (CEMMA), al manifestar que “el niño que vive en contacto con la música aprende a convivir de mejor manera con otros niños, estableciendo una comunicación más armoniosa. Les genera confianza emocional”.
La edad ideal
El maestro aseveró que “la edad ideal para que un niño empiece a tocar un instrumento musical es partir de los 5 años”, y afirmó que el aprendizaje y selección del instrumento debe ser una elección del niño y no impuesto por los padres.
“Si el niño se muestra interesado por la música y por el instrumento musical que ha elegido, el aprendizaje será un estímulo que estará movido por la motivación”, dijo.
El instrumento ideal
Alliey explica que los niños deben elegir el instrumento de acuerdo a sus habilidades y características. Hizo las siguientes recomendaciones:
Entre los 2 y 5 años, los niños con dificultad para centrarse largo rato en una tarea son ideales los instrumentos fáciles de tocar, y que emiten melodías simples como xilófono, flauta dulce, tamborines, bongos o pequeños pianos.
A partir de los 6 años, los niños pueden abordar la música desde otra perspectiva, porque ya pueden entender las notas musicales. Pueden comenzar con los instrumentos más sencillos de cada familia como el clarinete, el tambor, el violín, la guitarra, el Cuatro o el piano.
El formador de generaciones de directores de coros también nos dio a conocer algunos instrumentos musicales correctos para introducir a los niños en la música:
Guitarra
Piano o teclado
Flauta
Batería
“Antes de iniciar al niño en la práctica de algún instrumento, es importante que tenga unos conocimientos musicales generales, para que, después, sea él mismo la persona que decida qué instrumento quiere tocar”, agregó, quien además es director su propia escuela Max Alliey Coro de Cámara y Orquesta.
¡Aprende! Interpretación de la música
El maestro expuso cómo el cerebro humano interpreta la música en sus diferentes áreas: el ritmo es procesado por la corteza frontal izquierda, la corteza parietal izquierda y el cerebelo derecho. El tono se procesa en la corteza pre frontal, el cerebelo y lóbulo temporal. Finalmente, la letra es descifrada por el área de Wemicke, el área de Broca, la corteza motora, la corteza visual y las zonas correspondientes a las respuestas emocionales.
Es decir, “la música estimula casi todo nuestro cerebro e influye en el desarrollo de la inteligencia”, exclamó.
¡Inténtalo, vive la música!