De seguro luego que sales de la playa, piscina o una ducha larga miras tu piel y la ¿ves arrugada?
Esto se debe a que nuestro cuerpo, a través de las glándulas sebáceas, produce un aceite llamado sebo, este aceite tiene como función principal humectar y proteger la capa más externa de la piel. Sin embargo, al permanecer dentro del agua por largo tiempo, hace que la capa de sebo se desgaste y penetre en la piel.

