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Hijo mayor, hijo menor ¿Existe amistad entre ellos?

“Yo no quiero jugar con él”, “ella es muy pequeña”, “el no sabe jugar eso”, son algunas de las frases que los hermanos mayores expresan cuando la diferencia de edades  entre ellos es muy evidente.

En el proceso de crecimiento gustos e intereses van cambiando y no es hasta la llegada de la pubertad cuando empizan los roces entre los gustos  de niños y jóvenes.

La diferencia de edad entre hermanos muestra un rango de intereses muy  marcado, evidentemente lo que es importante para un niño de cinco o cuatro años ya no lo es para un niño de once años.

“Que el hermano mayor se lleve bien con el o los hermanos menores es una preocupación que a todos los padres les inquieta, pues la comunicación  y el compartir es parte fundamental para que la relación  familiar  se fortalezca” expresó la psicóloga Daniela Faria.

“Durante los primeros años de vida el niño va aceptando la llegada del nuevo integrante; compartir juguetes, la habitación se hace llevadero debido a la rutina de verlo constantemente, en especial cuando son solo dos hermanos; el hermano mayor empieza a sentir compañía y no rechaza la cercanía que le brinda el hermano menor y la relación entre estos es fluida y sana”, comentó la orientadora Dorelys Cortes.

 

 

¿Cómo hacemos para que la amistad y la relación  entre hermanos mayores y menores se mantenga durante el tiempo? 

Cuando se acerca la pubertad en los niños mayores efectivamente la relación entre hermanos es menos continua, el hermano menor siente la lejanía del mayor. La convivencia no es la misma, la escuela, los amigos, las conversaciones y los juegos cambian. Los hermanos mayores presentan otras necesidades y efectivamente la relación entre el niño mayor y menor pasa a un segundo plano para el hermano mayor, pues  las actividades y relaciones de primer plano pasan a ser los amigos para el niño más grande.

“No todos los hermanos mayores tienen la misma relación con los hermanos menores, hay casos donde los niños mayores se limitan si quiera a conversar con el menor, hay otros casos donde el hermano mayor incluye dentro de su entorno escolar  y amistades a su hermano menor (estos casos son poco frecuentes, ya que el hermano mayor necesita su individualidad y privacidad), y también existe el caso donde la comunicación entre hermanos en casa y fuera de ella es recíproca, pero mantienen las relaciones de amistad y estudio limitada de su hermano menor”, mencionó la psicóloga.

La orientadora afirmó que estos casos que se observan son comunes dentro de las relaciones entre hermanos con diferencia de edades evidentes. “Las actitudes que toman los hermanos mayores es normal, sus intereses no son los mismos, su visión ya va más allá del juego y su entorno y percepción va creciendo; ya no es solo mamá, papá, hermano; ahora son los compañeros de la escuela, de fútbol, ballet y otros que se van agregando al entorno donde se desenvuelve frecuentemente”.

 

 

Para la psicóloga estos casos deben darse entre las relaciones de hermanos, así no lo crean es necesaria la independencia de cada niño, que se relacione con su entorno, que salga de su zona y llegue a compartir con más persona permitirá a los niños tener una buena autoestima, fortificar las relaciones interpersonales e involucrarse con personalidades de diversas edades y con otros estilos de vida.

“Debemos tener en cuenta que los niños necesitan ser independientes, y sí, es bueno que allá comunicación y una buena relación entre los hermanos, pero no es obligatorio que pasen todo el día juntos jugando o conversando, tenemos que respetar el espacio de ambos niños, pues empiezan a vivir diferentes etapas y no se les puede cohibir de esa independencia, debemos dejarlo experimentar y vivir cada etapa y respetar el espacio personal para cada uno de ellos”, recalcó la Faria.

La amistad, comunicación y convivencia entre hermanos puede variar en intensidad o frecuencia, es decir, en la primera etapa los niños mayores aún se encuentran en la infancia y los interés pueden ser más símiles a los del hermano menor, sin embargo con el paso del tiempo estos cambian y debemos respetar la etapa a la cual esta inmerso nuestro hijo en este momento.

 

 

Pero ¿Cómo determinamos que existe aún la amistad o una buena comunicación entre mis hijos?, la psicóloga y orientadora mencionaron a Pitoquito algunas actitudes que pueden determinar que la relación de los niños es buena entre sí.

Muestra de cariños, evidentemente no será con la misma frecuencia, pero así sea una vez a la semana el niño mayor le da afecto a su hermano menor.

Juegos de palabras, aunque no lo creas cuando un niño se juega con palabras (ojo no ofensivas) el niño está tomando en cuenta al hermano menor, de manera subconsciente el niño mayor piensa y tiene la necesidad de acercarse a su hermano y esta es una manera clara de hacerlo.

Hablan sobre los que le paso en el colegio o cualquier otro sitio o persona, compartir y conversar sobre lo que le paso es involucrar de manera indirecta a los hermanos dentro de sus actividades fuera del hogar. Así no haya participado el hecho de que se le notifique de lo que vivió, ya hace que los niños tengan una sana y bonita relación entre ellos.

Comparten ciertos gustos, no es necesario que los niños tengan los mismo gustos, pero normalmente los hermanos comparten algunos gustos en común si ves a tus hijos hablando de una serie, deporte o película que les agrade, sabrás que la comunicación entre ellos hará lazos afectivos estables en el tiempo.

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