A veces es una situación notoria, en otras oportunidades por más que los padres lo intentan las acciones lo llevan a fijar inclinación más por un hijo que por otro. Y no es cuestión de capricho, la ciencia lo demuestra con sus estudios cómo este que te presentamos a continuación.
Numerosos estudios han encontrado que la mayoría de los padres prefieren a uno de sus hijos. Uno de los más recientes reveló que el 75 por ciento de las mamás sienten especial cariño por uno de sus hijos, mientras que el 70 por ciento de los papás también aceptan tener un favorito.
La psicóloga María Elena López señala que es muy común y forma parte de la dinámica familiar. “Normalmente se evidencia en situaciones cotidianas como cuando los papás le ponen a uno de los hijos más labores que al otro, o también en la forma como premian su comportamiento y reconocen sus logros, lo cual denota ciertos privilegios”.
Según el psiquiatra infantil Germán Casas, el favoritismo no se puede calcular de forma cuantitativa, sino cualitativa. “Los papás desarrollan un mecanismo psicológico inconsciente que les permite darse cuenta por instinto de cuál de sus hijos necesita más afecto, atención y protección” En la primera infancia es más común ver que los papás se apegan más a sus hijas, mientras que las mamás a los hijos, pero en la adolescencia el fenómeno es inverso y sienten más cosas afines con el hijo del mismo sexo.
López señala que la afinidad atrae y es otro motivo de preferencia. “Algunos hijos tienen rasgos de personalidad muy parecidos a uno de los padres, así como gustos o talentos similares. Por eso la relación puede ser más armónica y llevadera. Pero también a veces los papás pueden encontrar en uno de sus hijos algo que siempre han añorado, como por ejemplo la excelencia académica o aptitudes para el arte o el deporte, lo cual los inclina a prestarles más atención”.
