Los rayones que los niños suelen hacer en las paredes, es una de las primeras vías de comunicación que experimentan los pequeños. Esta recreativa actividad artística, les permite desarrollar su imaginación, utilizando este recurso como un canal para expresar pensamientos, emociones o sentimientos.
Cuando le prohibes al niño(a) que raye las paredes, cortas una de sus vías de comunicación. Recomendamos colocar papel en las paredes dónde suele colorear. 
«Cuando era pequeña, recuerdo que pasaba el tiempo coloreando las paredes y pisos de mi casa, mis papas no me decían nada. Esta acción, me permitió expandir mi creatividad, e incluso gracias a esos rayones, hoy en día soy una pintora nata». Compartió la orientadora María Inciarte a la revista Pitoquito, vía telefónica.

