El chocolate es un dulce irresistible para grandes y chicos, su delicioso sabor lo ha convertido en ingrediente ideal para infinidades de postres y bebidas. Si bien posee un gran número de aportes nutricionales al organismo su consumo debe ser controlado para evitar problemas como el sobrepeso.
El cacao es un elemento estimulante que hace que los niños estén más despiertos y atentos a los estímulos exteriores, algo esencial para que rindan más en el colegio.
Es nutritivo y energético. Contiene nutrientes como el calcio (buenísimo para los huesos y los dientes de los niños), el fosfato, proteínas y otros minerales que son indispensables para el crecimiento de los niños. Además, contiene sustancias naturales, como los flavonoides, que protegen el organismo frente a enfermedades cardiovasculares, por sus efectos antioxidantes.
Durante mucho tiempo, el chocolate ha estado acusado de provocar vicios y adicciones incontrolables, de originar problemas metabólicos, cefaleas y sobrepeso, y sobre todo, de incrementar las caries infantiles. Sin embargo, las investigaciones demuestran que el chocolate es una fuente rica de salud. El chocolate fortalece la energía que el niño utiliza para jugar, estudiar, saltar y correr.
Está comprobado que el chocolate favorece la producción de serotonina, que eleva el estado de ánimo y ayuda a combatir el estrés.
Isamar Montes, especialistas en nutrición, aseguró a PITOQUITO que: “El chocolate debe ser ingerido, es necesario; claro, en pequeñas porciones”. Además añadió que el chocolate contiene altos niveles de antioxidantes que protegen frente a los radicales libres y el deterioro celular y protege frente a enfermedades cardiovasculares. “Ofrece innumerables beneficios para el funcionamiento cerebral, cardiovascular y muscular”.