Pitoquito y sus amigos conversaron con el profesor Jesús Parra sobre la importancia del amor en la relación padres e hijos y cómo favorece al crecimiento saludable físico y emocional de los pequeños.
Parra, investigador y estudiante de crianza respetuosa destaca la importancia de mantener una calidad de la relación entre el niño y su principal cuidador, impulsado la cercanía y el contacto físico.
Presentamos el artículo escrito por el profesor.
Los niños deben tener una figura de apego primaria que en el mejor de los casos debería ser la madre. La calidad de la relación entre el niño y su principal cuidador, va a ser determinante para el resto de su vida, ya que es a partir de esta cuando se comienza a desarrollar la personalidad del niño, así lo demostró un estudio realizado el psiquiatra infantil Jhon Bolwby.
Se ha creído que las necesidades más importantes de los bebés y niños es el comer, dormir e ir a la escuela… Sin embargo, investigaciones precisan que el contacto físico y el calor son más importantes, incluso, que el alimento. Partiendo de este hecho, se hace necesario rescatar lo instintivo, lo natural para formar un vinculo de amor y protección desde los primeros momentos de vida.
El apego es esencial para la salud mental del bebé y para que tenga una relación íntima, cálida y continúa con su mamá o principal cuidador. Según Mary Ainswork, psicóloga estadounidense, existen varios tipos de apego, siendo el seguro el sano y normal, puesto que contribuye al desarrollo de una personalidad segura e independiente, al buen comportamiento, a la independencia y a las relaciones buenas y sanas con los demás. A diferencia de la educación patriarcal y autoritaria que forman parte de viejos mitos y creencias; el apego seguro produce un efecto positivo en la niñez, adolescencia y adultez.
Existen 8 principios para una crianza feliz destaca Parra
1. Preparación para el embarazo, el nacimiento y la paternidad.
2. Alimentación con amor y respeto.
3. Respuesta sensible a las necesidades del bebé desde que nace.
4. Contacto materno el mayor tiempo posible.
5. Propicio del sueño seguro física y emocionalmente
6. Cuidado cariñoso constante de la figura primaria y secundaria.
7. Practica de la disciplina positiva a través de acuerdos de las normas de convivencia y la resolución pacífica de conflictos.
8. Búsqueda del equilibrio entre la vida personal y familiar con la integración del papá en la crianza de los hijos, no solo como proveedor de recursos efectivos sino también afectivos (amor, cariño, cuidado).
«El llamado es a desaprender los viejos esquemas y paradigmas que como ya sabemos no han dejado nada bueno ni a las familias ni a la sociedad en general, por eso hoy en día vemos tanta violencia; para aprender y fomentar la educación en el hogar en los primeros años de vida, un aprendizaje natural y espontáneo, libertad de vacunación, una salud natural, entre otras alternativas para una crianza segura», dijo el profesor.
Quien recalcó que la crianza con amor trae importantes beneficios tanto para los padres como para los hijos porque crea mayor capacidad cognitiva, desarrollo de una independencia saludable, mejora la relación con sus iguales a medida que crecen, buenas relaciones familiares, mayor capacidad de empatía con los demás, estimula la inteligencia del bebé por las conexiones neuronales y fortalece la autoestima.
Jesús Parra invitó a la familia a la reflexión «es importante reflexionar sobre ¿autoridad o autoritarismo? Sabiendo que el ejemplo tiene más fuerza que las reglas y que con las buenas acciones personales y familiares se puede cambiar el mundo, mejor dicho: ¡Tú puedes cambiar el mundo!».