Al salir de la escuelita un niñito y su hermanita escucharon un ¡cric! ¡cric! era el canto de un grillito que saltando y saltandito se internaba en el bosque por un largo caminito.
Los dos niños muy curiosos al grillito ellos siguieron con pasitos silenciosos en lo profundo del bosque al grillito consiguieron.
Lo consiguieron bailando a la orilla de un gran pozo se le veía muy dichoso porque una agradable voz a él le estaba cantando.
Los niños miedo sintieron correr y huir quisieron pero el grillito sonriente con voz serena y amable les dijo: ¡No tienen por qué asustarse!
Vengan los dos a asomarse a este pozo que es mágico él ahuyenta lo que es trágico su trato es muy confortable.
Dijo el pozo a los dos niños (presente estaba el grillito) escuchando muy atento.
Ustedes son el cariño; son la divina inocencia el mundo gira contento porque siente su presencia.
Y donde haya un grillito muchas flores, un arbolito, una niña y un niñito habrá miles de colores, un sol hermoso y radiante, una luna esplendorosa, un río y un mar vibrante pues de Dios son estandarte son la obra más hermosa.