Utilizando bloques, los niños construyen una diversidad de estructuras que imaginan desde puentes, carreteras, torres y hasta casas y castillos y mientras lo hacen ponen en práctica, habilidades fundamentales para el desarrollo cognitivo, emocional y social. Los bloques se pueden utilizar de múltiples manera, para jugar en solitario o de manera grupal.
Los bloques ayudan al niño a visualizar conceptos que, explicados solo con palabras, podrían resultar demasiado abstractos: por ejemplo, la idea de la altura, del equilibrio, del peso, el espacio o el balance y el proceso mismo de construir. El juego con bloques requiere paciencia, imaginación y motiva al niño a pensar en distintas posibilidades. Si observas lo que tu hijo construye con los bloques me animo a predecir que las estructuras no se repetirán día a día.
Los bloques vienen en diferentes colores, tamaños, formas y materiales favoreciendo así el aprendizaje de colores, tamaños, formas, números y texturas.
El psicólogo Carlos Pacheco destaca 6 beneficios que trae para los niños jugar con bloques o legos:
1- Aumenta la concentración y atención.
2- Se desarrolla ampliamente la memoria.
3- Comprenden lo que es la solución de un problema a través del juego.
4- Poseen mas habilidades de atención y socialización.
5- Ejercitan o trabajan la motricidad fina.
6- Les ayuda a parte académica así como también lo numérico.
