El contacto a través de los abrazos, las caricias y los besos ayudan a crear una atmósfera de confianza y seguridad en los pequeños. Estos actos ayudan al crecimiento emocional y físico de los más pequeños.
La psicóloga Catina Furlan explicó a PITOQUITO y sus amigos que “Los abrazos permiten la cercanía entre los personas. A través de los abrazos demostramos diferentes sentimientos como amor, aprecio, afecto, cariño. Transmitimos también apoyo en momentos difíciles siendo más efectivo muchas veces que las palabras”.
Las muestras de cariño no se deben contar, no son demasiadas, ni malcriaran, por el contrario favorecen el desarrollo del niño.
El abrazo es el comienzo de la parte afectiva. Así lo dio a conocer la Psicopedagoga y Coach Ontológico, Morella Molina de Nucette, a PITOQUITO, al tiempo que hacía un especial énfasis en la necesidad que poseen los pequeños de ser abrazados por sus padres. “El contacto físico es sumamente importante. Con él el niño siente tu calor, tu frío. Es un claro «necesito que estés aquí’”, afirmó.
La psicopedagoga Idelmary Morales destaca los beneficios de la caricia y los abrazos en el desarrollo del niño.
1 El contacto físico ayuda a fortalecer el sistema inmunológico y trasmiten calma.
2 Los abrazos y caricias ayudan al buen crecimiento emocional y físico.
3 Los abrazos relajan y tienen más poder si vienen de personas significativas.
4 Cuando se besa se abraza con afecto con amor tienen la facultad de provocar felicidad, hacen sentir aceptación.
5 Las caricias abrazos y besos tranquilizan a nuestros pequeños en momento de ansiedad.
6 Desarrollar sentimientos y conductas positivas
7 Favorece el desarrollo de la inteligencia emocional.
8 Reafirmar su autoestima y confianza en sí mismo.
