El dictado es una estrategia eficaz de aprendizaje y autoevaluación de los principios ortográficos.
El dictado tiene un mayor nivel de dificultad que la copia porque implica escribir el lenguaje escuchado. Es un clásico de la enseñanza y la evaluación de la ortografía. El dictado es al oído lo que la copia a la vista. Es un complemento de la enseñanza ocasional o sistemática.
El dictado es una actividad que conjuga el carácter colectivo y el individual. El maestro practica la lectura expresiva, el alumnado escribe, la revisión es colectiva y la corrección y revisión individual.
El dictado es una herramienta ideal para mejorar el vocabulario
Para llevar a cabo esta actividad la maestra María Nava, del colegio Fe y Alegría El Manzanillo explica la dinámica de desarrollo de un dictado:
El tema será leído por a maestra y copiado, puede ser parte de un cuento, una historia, una noticia o material relacionado con la materia que estás estudiando.
Antes de iniciar la toma del dictado, la maestra (o) comentará previamente el significado del contenido en forma global y motivadora para que el alumno se relacione con el texto.
Posteriormente, realiza una lectura previa para que el alumno escuche con detenimiento la información, sin escribir.
En la segunda lectura iniciará el trabajo de ir escribiendo la información leída por tu maestra.
Las palabras que den dificultad con su ortografía, subráyalas o enciérralas en un círculo.
Al terminar, la maestra realizará una relectura. Después del dictado el maestro vuelve a leer el texto y los alumnos lo siguen. Esta repetición del texto debe ser muy lenta.
Comenta con la maestra las palabras que mayor dificultad te causaron y realiza una copia con ellas, busca su significado en el diccionario y utilizalas frecuentemente.
La maestra María comparte unos tips con los escolares para tomar un dictado de 20 puntos:
1 Se debe escuchar a la maestra de manera atenta.
2 No repetir lo que se escucha.
3 Para los pequeños las palabras deben ser cortas y repetidas dos o tres veces.
4 Para los más grandes deben haber oraciones completas y repetir solo dos veces para que adquieran el hábito de la escucha.
Para la maestra, es importante usar un tono de voz suave para mantener la atención