A todos los que han vivido la experiencia de ser padres les ha pasado que en un instante que pierden de vista al niño en casa de un familiar, o en el centro comercial, supermercado, el parque o cualquier otro lugar público, no solo temen que los hallan raptado o les suceda algo que los ponga en peligro, sino que además en ese instante solos rompen, destrozan, ensucian o tiran todo lo que tienen al alcance.
Muchos padres tienden a despistarse mirando ropa, muebles, hablando, etc, y los niños que tienen ante sí un universo lleno de colores y texturas nuevas, salen a tocar todo lo que ven.
La primera lección es que a los niños no podemos dejarles solos, ni durante un minuto, más aun en lugares públicos,donde todo lo que está al alcance de su vista les llama poderosamente la atención.
Muchas veces les podrás decir «se mira pero no se toca» y aun así, habrás tenido que quitarle la mano de la vitrina y de objetos decenas de veces porque la atracción de tocar lo que ven es mayor que las ganas de obedecer.
¿Cómo lograr que los niños se comporten en público?
La psicopedagoga Marta Herrera nos da estos sencillos consejos:
♦ Antes de entrar en la tienda, debemos explicar a nuestros hijos qué esperamos de ellos. Y además expliquemos qué puede ocurrir si comienza a tocar vasos de cristal, latas apiladas o frascos de colonia. Si se rompen por una mala conducta, la vendedora se enfadará y tendremos que pagarlo.
♦ Da el ejemplo: Si nosotros estamos tocando toda la ropa, sacándola de sus perchas, moviendo objetos de vitrinas, tomando paquetes de galletas y dejándolos en otro lado, ¿cómo vamos pedirles que no toquen nada? Toca solo lo que realmente te interesa omprar. Si crees que tu hijo es impulsivo y no puede aguantarse las ganas de tocar deebes conversar con él, pedirle que no lo haga y no perderle de vista ni un segundo.
♦ En caso de que el niño no cumpla las normas, debemos salir de la tienda y decirle que no podrá venir con nosotros de compras mientras no se comporte adecuadamente.
♦ Si aun así, en un descuido, el niño tiró algo, debemos pedirle que se disculpe personalmente con el vendedor, esto le dará vergüenza y le pondrá un enorme freno ante futuros malos comportamientos.
♦ Y, por supuesto, si tenemos de pagar aquello que ha roto, deberá colaborar con su alcancía, con mesada, el dinero que se le da para algún gusto, como comprar helados o ir al cine, para cubrir el gasto y aprenda el valor e ser responsable de sus actos.