Ni muy flaco, ni obeso, mantener a tu mascota en un peso razonable disminuye el riesgo de padecer de diabetes, alta tensión sanguínea, enfermedades respiratorias e insuficiencia renal. El perro depende de ti, sé consciente y responsable de tus actos, y cuídalo cuidando su dieta alimenticia.
Y es que para mantener a nuestras mascotas saludables debemos:
– Alimentarlo únicamente con comida de mascotas – Establecer horarios fijos de comida. Debes apostar por el alimento seco, cuyo equilibrio nutricional es perfecto, pues aporta todos los minerales, vitaminas y nutrientes que tu perro necesita para estar sano.
– No darle sobras de comida casera, ni mucho menos golosinas ni dulces, porque no es una alimentación para nada equilibrada para el perro.
-Si hay más perros en la casa, se debe tener cuidado y asegurarse de que uno no esté comiendo parte de la ración de otro.
– Ejercicio continuo: se logra a través de los paseos para ejercitarlos a diario.
– Consultar siempre con su veterinario un chequeo de sobrepeso.
Si el perro padece obesidad, hay que comprender que se trata de una enfermedad y que, como tal, debe tratarse siguiendo las pautas establecidas por el veterinario en relación a la dieta y a las modificaciones de los hábitos. La cooperación del propietario es fundamental para el éxito del tratamiento.
