Los beneficios de jugar al aire libre son muchos así que vamos a puntualizar los más importantes.
Fortalece las relaciones sociales: Es beneficioso relacionarnos desde muy temprana edad. En niños que son tímidos o solitarios es positivo que de forma natural vayan teniendo contacto con otros niños, lo ideal es ir al mismo parque y a la misma hora para coincidir con los otros niños y así fortalecer sus lazos. Las relaciones fortalecen la autoestima y confianza en si mismos, esto permite participar en actividades con otros y disfrutar de ellas. También aprenden a comunicarse, decir lo que piensan, lo que quieren o necesitan sin ofender ni agredir, lo cual es importante para tener buenas relaciones. Se mantienen en forma: Las actividades al aire libre, como jugar en el parque, a la pelota, correr, permite estar activos. Cuando un niño sale a jugar, estar al sol (siempre con precaución), toda esa energía y bienestar se refleja en su estado anímico. Jugar, correr, los estimula, los cansa, les abre el apetito, queman esas energía que es difícil de canalizar si no tienen donde dirigirla. Ganan autonomía: En el día a día los niños a través de pequeñas actividades van adquiriendo cierta autonomía, siempre y cuando los papas no hagan las cosas por ellos. Cuando van al parque o juegan al aire libre se enfrentan a pequeños retos ya sea por los juegos que realiza o por las interacción con otros niños, toman decisiones y hacen cosas por sí solo que a veces se cree no pueden. Cuanta mayor autonomía tengan los niños mayor será autoestima y confianza en sí mismo, y esto es fundamental para una evolución sana.

