Los gérmenes son organismos se les llaman microbios, palabra que significa pequeños seres vivientes, que sólo pueden verse con microscopios muy poderosos.
“Los gérmenes son monstruos pero los niños tienen armas súper poderosas para destruirlos y acabar con ellos con el jabón”, destacó a PITOQUITO el pediatra Luis Araujo.
Lavarse bien las manos es la medida más importante que puede adoptar cada miembro de la familia para impedir que los gérmenes provoquen infecciones y enfermedades. Porque solo sabes que entraron en tu organismo cuando presentamos síntomas que indican que nos han atacado.
Tipos de gérmenes
Hay GÉRMENES por todo el mundo y en todo tipo de lugares. Existen cuatro tipos principales de gérmenes: las bacterias, los virus, los hongos y los protozoos. Pueden invadir plantas, animales y personas, y a veces nos provocan enfermedades.
Las BACTERIAS son diminutas criaturas unicelulares que obtienen sus nutrientes del entorno para sobrevivir. En algunos casos ese entorno es el organismo de un ser humano. Las bacterias se pueden reproducir fuera del cuerpo o en su interior. Algunas de las infecciones que provocan las bacterias son el dolor de garganta, las infecciones de oído, las caries y las neumonías.
Existen bacterias buenas para el organismo: nos ayudan a mantener el equilibrio. Viven dentro de nuestros intestinos y nos ayudan a usar los nutrientes de los alimentos que ingerimos y a generar productos de desecho.
Los VIRUS necesitan estar dentro de células vivas para crecer y reproducirse. La mayoría de virus no pueden sobrevivir durante mucho tiempo si no se encuentran en el interior de un ser vivo, como una planta, animal o persona. Cuando los virus se introducen en el cuerpo de una persona, pueden proliferar en su interior y provocarle enfermedades. Los virus pueden causar la varicela, el sarampión, la gripe y muchas otras enfermedades.
Los HONGOS son organismos multicelulares similares a las plantas. A diferencia de otras plantas, los hongos no pueden producir su propio alimento a partir de la tierra, el agua y el aire. Les encanta vivir en lugares húmedos y cálidos y la mayoría de ellos no son peligrosos para las personas sanas. Un ejemplo de un problema provocado por los hongos es el pie de atleta, esa erupción asociada a picazón que los adolescentes y adultos desarrollan a veces entre los dedos de los pies.
Los PROTOZOOS son organismos unicelulares a los que les encanta la humedad y que a menudo propagan enfermedades a través del agua. Algunos protozoos provocan infecciones intestinales que cursan con diarrea, náuseas y dolor de tripa.