En esta oportunidad les explicaremos el uso de los signos que utilizamos para exclamar palabras y frases. Generalmente, aunque no los vemos, nuestras conversaciones están llenas de ellos, como también nuestra escritura, por ello, es muy propicio estudiarlos.
¿Qué son los signos de exclamación?
Según el escritor Orlando Cáceres Ramírez, los signos de exclamación son “signos ortográficos dobles (¡!) Utilizados para expresar enunciados cargados de afectos, sentimientos”. Es decir, cuando deseamos resaltar nuestras emociones, son lo más ideales para ayudarnos a expresar alegría, sorpresa, asombro, tristeza, enojo, entre otras reacciones naturales del ser humano.
Mira algunos ejemplos:
• ¡Hace mucho frío!
• ¡Auxilio!
• ¡Por Dios!
• ¡Al fin!
• ¡Gracias por todo!
• ¡Mira qué hermoso paisaje!
¿Cuáles reglas rigen el uso de los signos de exclamación?
Explicaremos tres:
1. Hay uno para abrir y otro para cerrar. El primero lleva el punto supraescrito (¡) y el segundo, suscrito (!).
2. Se deben escribir antes de la primera y última letra de la expresión que se está hablando.
3. Debe haber un espacio entre las palabras que están antes o después del signo, a menos que se deba escribir otro signo de puntuación.
Es importante señalar que no siempre los signos de exclamación incluyen el nombre de la persona o cosa de la que se está hablando, por ejemplo: Andrés, ¡cuánto me alegro que hayas venido! En esta oración el vocativo quedó fuera.