La recuperación de la producción y del almacenamiento mundial de crudo tardará entre 10 y 12 meses, pero la reactivación plena de la industria petrolera en Venezuela será un proceso de varios años, según estimó Jim Caron, director de inversiones del Portfolio Solutions Group de Morgan Stanley Investment Management.
Un ajuste gradual del mercado petrolero
Durante un encuentro con medios en Nueva York, Caron señaló que, pese a las distensiones geopolíticas en Medio Oriente y a las expectativas de normalización del tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, el mercado energético no volverá de inmediato a condiciones de equilibrio. A su juicio, la oferta global podría resultar suficiente si aumenta la producción de Irán y se incorpora el aporte venezolano, aunque la recuperación de Venezuela dependerá de varios factores estructurales.
Entre esas limitaciones, mencionó la baja adaptabilidad del crudo pesado venezolano a los patrones de refinación en Estados Unidos y la prudencia de las corporaciones estadounidenses para invertir en el sector, con la excepción de Chevron.
El WTI seguiría en una banda alta
La evaluación de Morgan Stanley descarta una caída brusca de los precios del petróleo en el corto plazo. Caron sostuvo que el barril de West Texas Intermediate (WTI), referencia del mercado estadounidense, mantendrá una tendencia de precios elevados y difícilmente retrocederá de inmediato hacia los 60 dólares.
