Las expectativas que despertaron los acuerdos petroleros y las firmas de convenios con grandes energéticas aún no se han traducido en inversiones visibles en Monagas. Mientras el sector empresarial espera un impulso para la economía local, la Cámara Petrolera regional advierte que los grandes desembolsos dependerán de cambios profundos en el marco legal.
Avances limitados en algunos proyectos
El anuncio de acuerdos entre Venezuela y Estados Unidos, junto con las cartas de intención suscritas en el primer y segundo trimestre del año para desarrollar proyectos de explotación y exportación de crudo y gas, elevó las expectativas sobre el estado Monagas, considerado una de las entidades con mayor potencial hidrocarburífero del país.
De acuerdo con proyecciones difundidas por la prensa local, el capítulo Monagas de la Cámara Petrolera de Venezuela estimaba para febrero de 2026 un aumento de entre 40% y 50% en la producción energética. El gremio sostiene que la entidad oriental comparte con Anzoátegui la mayor cuenca petrolífera del país y dispone de reservas de petróleo liviano.
Sin embargo, entre dos y tres meses después de esas visitas y anuncios, los resultados concretos siguen siendo limitados. Eduardo Rivas, presidente regional de la Cámara Petrolera, indicó que el único proyecto con avances relevantes es uno de Shell al norte de Monagas, en la zona Furrial-Carito, aunque su inicio estaría previsto dentro de tres meses.
Rivas explicó que el resto de los proyectos de Shell son gasíferos y se desarrollan costa afuera, en yacimientos ubicados entre Sucre y Trinidad y Tobago. A su juicio, eso responde a que allí la infraestructura es más favorable y a que habría menor intervención de Pdvsa, lo que facilita la operación.
Expectativas en Quiriquire y Petroquiriquire
En Monagas, las empresas locales que continúan activas —unas cien registradas en la Cámara Petrolera, según Rivas— se mantienen en labores de preparación mientras se concretan eventuales inversiones de mayor escala. El dirigente afirmó que algunas siguen activando pozos y realizando limpiezas, pero insistió en que todavía no se ha puesto en marcha un nuevo proyecto con gran inversión.
Una parte de las expectativas se concentra en la zona de Quiriquire, donde hay interés por el reciente acuerdo de intención entre Venezuela y la española Repsol para ampliar la producción en la empresa mixta Petroquiriquire.

Durante la firma, el presidente de Petróleos de Venezuela S.A., Héctor Obregón, explicó que el objetivo es anexar oportunidades exploratorias en la Costa Oriental del Lago de Maracaibo, en el estado Trujillo, a esa empresa mixta. También señaló que Pdvsa y Repsol estiman sumar unos 20.000 barriles diarios de crudo liviano a la producción actual de la compañía, que hoy promedia 40.000 barriles.
Obstáculos para una mayor reactivación
Pese al optimismo del empresariado, Rivas considera que las grandes inversiones solo llegarán cuando se produzcan los “cambios radicales” que, a su juicio, requiere el marco legal, sobre todo en materia de garantías económicas y contratos.
Mientras tanto, las empresas regionales del sector hidrocarburos enfrentan obstáculos que frenan su avance. El dirigente mencionó la falta de liquidez, los trámites necesarios para reestructurar compañías que quedaron cerradas durante la recesión y las dificultades asociadas a servicios básicos como agua, electricidad y aseo, cuyos costos y funcionamiento siguen siendo problemáticos.
También afirmó que no existe una línea clara desde la administración gubernamental para fijar tarifas a empresas que estaban prácticamente cerradas. En ese contexto, señaló que no hay acceso a líneas de crédito bancarias y que la alternativa disponible son prestamistas con intereses demasiado altos, lo que impide financiar proyectos o inversiones de mayor alcance.
El efecto esperado sobre el comercio
Julio Battikha, presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Producción de Monagas, sostuvo que la concreción de acuerdos petroleros en la entidad podría generar un “efecto cascada” en la economía local, especialmente en el comercio.
Battikha recordó que el sector petrolero es uno de los que menos empleo genera por el nivel de tecnología que utiliza y por el tamaño de la inversión requerida. No obstante, consideró que sí puede producir movimiento aguas abajo en la economía, con mayor demanda de productos, insumos y materiales vinculados a la actividad hidrocarburífera.
El dirigente señaló que, aunque en el plano político ha habido algunos cambios, en la práctica no se han visto transformaciones importantes. Agregó que el comercio sigue enfrentando el crecimiento del dólar, una alta carga impositiva, servicios básicos deficientes y una población con bajos ingresos y capacidad de compra limitada.
“La población gana muy poco dinero. Es muy poco lo que puede comprar”, afirmó Battikha, al insistir en que el sector empresarial mantiene expectativas de futuro, pero todavía no observa una materialización de los cambios que espera.
