Ernesto Álvarez dijo que estudian una fórmula modular para acelerar una cárcel de máxima seguridad, aunque el trámite administrativo seguiría tomando meses.
El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Ernesto Álvarez, dijo este domingo que su sector evalúa una salida técnica para levantar en un año un penal modular de máxima seguridad en el Perú, luego del anuncio de dos nuevas cárceles hecho por Keiko Fujimori durante su visita a El Salvador.
Álvarez explicó que el Ejecutivo trabaja en dos proyectos fuera de las zonas urbanas: uno orientado al confinamiento de reclusos de alta peligrosidad y otro de mayor tamaño para procesados o sentenciados por delitos no violentos.
La tramitación sigue siendo el principal freno
Según el ministro, el mayor obstáculo no está en la obra física sino en la tramitología para poner en marcha un proyecto penitenciario. Dijo que ese proceso puede tomar entre cinco y seis años y, en el mejor de los casos, tres.
“La construcción de un penal en la forma más rápida alcanza a 3 años y eso evidentemente no nos sirve en este momento. Estamos tratando con los equipos técnicos de encontrar una salida para poder cumplir el encargo de la presidenta de tener un penal que se pueda construir modularmente en un año”, afirmó.
También señaló que, aunque se opte por una ruta abreviada, el cronograma no elimina los pasos administrativos obligatorios. Por eso estimó que al tiempo de ejecución de las obras habría que sumar varios meses para el saneamiento y la aprobación de los expedientes.
Álvarez resumió el panorama con una frase tajante: “Son dos retos inmediatos, pero para esto tenemos que pensar posiblemente un año para construirlo y posiblemente unos meses para los trámites que de todas maneras son necesarios”.
Penales paralizados y dinero por liberar
Además del plan modular, el ministro dijo que el Ejecutivo busca destrabar proyectos penitenciarios que quedaron paralizados por disputas contractuales.
Entre ellos mencionó la ampliación del penal de Ica, tras superar un arbitraje con la empresa encargada y asegurar los recursos ante el Ministerio de Economía y Finanzas para su construcción. También citó obras en Trujillo y Huacho.
El plazo que maneja Álvarez contrasta con lo dicho por Keiko Fujimori el viernes, cuando afirmó que dos megacárceles tipo el Cecot salvadoreño podrían construirse en unos siete meses. En esta ocasión, el ministro marcó una diferencia clara entre esa promesa y los tiempos que, según dijo, impone la realidad administrativa y técnica del sistema penitenciario peruano.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.