Este lunes se cumplieron dos semanas desde que las autoridades suspendieron la difusión del balance oficial sobre las consecuencias de los sismos registrados el pasado 24 de junio. El último informe, presentado el 24 de agosto, ubicó en 6.509 la cifra de fallecidos y detalló el estado de miles de viviendas e infraestructura afectada en el país.
El último balance oficial y el cese de los reportes
El balance dado a conocer previamente indicó que 6.462 personas fueron rescatadas y 226.696 ciudadanos recibieron atención en hospitales, mientras que se entregaron 335 viviendas. Asimismo, el informe señaló que al menos 14.239 inmuebles quedaron bajo la categoría de habitabilidad restringida con etiqueta amarilla y 11.001 con etiqueta roja por alto riesgo. Hasta esa fecha se habían recolectado 600.790 toneladas de escombros, equivalentes al 28,61 % del total. Durante el primer mes posterior a la emergencia, los reportes se emitieron a diario, para luego pasar a un formato semanal que se mantuvo interrumpido tras el anuncio de agosto.
Exigencias de transparencia institucional
Ante la ausencia de boletines informativos, la organización Provea advirtió que el registro de personas desaparecidas se mantiene estancado en 157 desde el 25 de junio. La organización no gubernamental reiteró su llamado a las autoridades interinas para publicar y actualizar de manera continua las estadísticas sobre el desastre socioambiental. Desde la sociedad civil se enfatizó que el acceso a información pública y verificable resulta indispensable para dimensionar la magnitud de la tragedia y cumplir con los deberes de transparencia estatal.

